If I don't...
Pasaron 14 años de 16 en su matrimonio para que el compañero de vida volviera a destinar toda su atención hacia ella, como la que solía experimentar cuando el interés por conocerla era incontrolable, pero para entonces, le quedaban semanas de vida y él decidió complacerla en lo que estuviera al alcance... Para entonces él no veía otra cosa que no fuera ella, no se pensaba en otra situación en la que no estuviera con ella, no respondía a otra voz que no fuera la de ella pronunciando su nombre... Para entonces él no soportaba los años que ella había pasado semidespierta, esperándolo... Para entonces ella sólo pensaba en las calles de París, helado, retratos de y entre el césped, viajes en vagones viejos hasta el anochecer, café, galletas de especias y crème brulèe, charlas en sillas acolchonadas, espacios reducidos, cómodos, música de acordeones... Música de acordeones y la vista de los árboles en el parque con él era lo que ella pensaba.
Triste levantarse a causa de una tormenta como la que los dos pasaron y, es que, no debe ser así, no al último respiro intentando salvar tantos suspiros desperdiciados, no a la penumbra que ignoró la luz enviándola a un rincón, no después de dibujar en lugares visibles y al parecer invisibles para él...
Pero, después de todo, ella acataba ordenes cerebrales, ella tenía poco tiempo, olvidó...

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